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Simplemente YO

ANTONIO

ANTONIO

   Cinco de la mañana, se despierta del colocón,agoniza un poco y chutazo de cloruro mórfico para el cuerpo, que suaviza la disnea.

   Molt fort para asimilar en cinco minutos, pero igual se le vuelven los ojos casi hasta quedar en blanco y llega a quedarse dormido de nuevo. Es mejor que cuando aprieta mi mano como intentándose aferrar a ella, como si fuera lo último que fuera a agarrar en su vida. Lo peor o lo mejor es que en cualquier momento, puede que así sea.

   Tengo ganas de llorar un rato joder, creo que me he ganado dos minutos de tristeza, lo justo para respirar y coger más fuerzas que antes, de tal modo que espacie más estos momentos de autocompadecimiento. Porque detrás de estos muros la vida continúa. Mi vida continúa y hay mucho trabajo por hacer. Lo más esperanzador es que estoy convencida de que lo mejor está por venir y que además tan solo depende de mí, aunque eso no deje de ser un arma de doble filo.

   Es increíble cómo en el mundo suceden mil hechos simultáneos. Mientras unos duermen, otros trabajan, algunos se masturban, hay vidas que se esfuman y otras que asoman al mundo, en el mismo instante. Que yo esté aquí sentada en medio de mi propia teoría del caos y representando en este papel palabras a modo de fractales le es tan insignificante al mundo... El sol es tan ajeno a cualquier acontecimiento que pueda cambiar el curso de la humanidad entera...

   Somos tan pequeños, tan frágiles, tan efímeros... y me hace gracia que haya personas que se crean importantes y con tanto poder, porque ni lo somos, ni lo tenemos, nadie. ¿Y para qué andar perdiendo el tiempo empeñándonos en estar enfadados o malhumorados? ¿Por qué otorgar tanta importancia a sucesos que no la tienen en absoluto? A veces todo me parece un mal chiste, encima uno de esos crueles de mal gusto que tanto me hacen reir. Porque al fin y al cabo, y aunque nos obcequemos en otra cosa (o al menos en mi opinión), lo que verdaderamente cuenta de pasar por aquí es ¿quién me acariciará la mano en mi último suspiro? ¿Quién y cómo me recordarán (si lo hacen) los demás cuando yo muera? El resto son nimiedades, el transcurso del camino para resolver estas cuestiones.

   Yo quiero mirar atrás y estar satisfecha de mí y de cada detalle, cada ínfimo aspecto de mí. Quiero recordar mi vida cuando me toque despedirme para siempre mientras se dibuja en mi rostro una sonrisa que salga de lo más profundo de mi corazón. Y sé que va a estar muy lejos de ser fácil, que va a ser un esfuerzo contínuo y diario, que meteré la zarpa al menos dos millones de veces más, pero al menos YO lo estoy intentando y eso es algo que nadie me puede quitar. Y todos sabemos que ponerse a ello con ganas (a cualquier cosa) es el setenta por ciento del trabajo, el resto es coser y cantar (aunque en ocasiones se haga más cuesta arriba de lo previsto). Que todos comenzamos a andar hace demasiado y a veces no somos conscientes de ello. Yo he fijado el rumbo de mi destino y lo voy a seguir pese a todo y pese a todos. Y si tengo la suerte (como hasta ahora) de contar con personas maravillosas a mi lado, me doy por satisfecha por lo pronto.

1 comentario

ReCoVeCo -

Muy lindo todo lo que escribiste, se nota que te salió del alma, y por eso me gustó...porque seguro llegó a la mia...

Me alegro de haber vuelto a hablar con alguien tan especial como vos...

Beso!